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miércoles, 23 de diciembre de 2009

Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo (2008)


Hace un par de semanas, como es mi costumbre, fui al Cine-Teatro Universitario de Campeche y dejé en su lecho de muerte a un desahuciado cine Hollywood en donde no saben programar películas. Tuve la oportunidad de ver el documental mexicano “Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo”, la ópera prima de la joven directora Yulene Olaizola, egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica de la Ciudad de México, y becaria del Fonca. Este documental -con poco más de una hora de duración y utilizando una sola cámara- logró captar mi atención por la manera en que la directora y Rubén Imaz (codirector) lo editaron para manejar la información.


Al principio pareciera que la cinta se gastaría en las aburridas conversaciones de una señora mayor, Rosa Elena Carvajal, dueña de una casa de huéspedes en la colonia Anzures, entre las calles Shakespeare y Víctor Hugo de la Ciudad de México; y de Florencia Vega Moctezuma, quien ha trabajado haciendo la limpieza en la pensión por más de 30 años. De repente, todo se centra en un personaje que no aparece plenamente, se trata del desconocido (por lo menos antes) Jorge Riosse, de quien -por más que se le conoció- no se pudo saber mucho de su pasado previo a los ocho años que habitó en la pensión. La señora Rosa Elena Carvajal (abuela de Yulene Olaizola), relata cómo logró una gran amistad con Jorge Riosse a partir de todas las capacidades artísticas que este hombre (salido de quién sabe dónde) tenía: poliglota, pintor, dominante de una guitarra, voz y letras interesantes; poeta, dibujante, fotógrafo, pintor y vanguardista del arte. Riosse era un hombre extravagante, demasiado educado y, aunque suene a cliché, excéntrico, con un talento innato, pues según se sabe, no recibió ninguna instrucción artística formal, apenas terminó la educación primaria y todo el conocimiento y talento que tenía fue por propia iniciativa y siendo autodidacta.


La historia de Jorge Riosse se fue revelando con entrevistas hechas a quienes convivieron con él en la pensión y fuera de ella; se puede apreciar que todos han sido marcados permanentemente por este artista desconocido, incluida Yulene, a quien Jorge utilizaba constantemente como el tema de sus pinturas (todas femeninas). Florencia Vega y Rosa Elena relatan que las conductas de Jorge se hicieron erráticas, extrañas, casi aprehensivas y desconcertantes para quienes convivían con él. Su vida pasada y sus actividades nocturnas eran un misterio. Estas cosas fueron las que provocaron cierto distanciamiento de la familia de Rosa Elena, quien quería a ese hombre de una manera en la que ella misma dice que “la gente no lo iba a entender”, porque no se trataba de nada sexual.


Fue después de la muerte de Jorge -ocurrida de manera abrupta por un aparatoso y rarísimo accidente en su cuarto- que Rosa Elena comienza a relacionar las conductas de Jorge con los incidentes que se fueron dando en la Ciudad de México: la policía andaba tras la pista de un asesino serial que estrangulaba prostitutas y las dejaba envueltas en una sábana bajo la cama.


La directora intenta empujarnos a la conciencia de lo complicado que pueden ser las interacciones sociales, lo engañosas que puede ser las personalidades y cómo van mutando las relaciones. El documental logra trasformar a sus entrevistados en personajes de la historia típica de una película de suspenso, pero como en esta ocasión, nada mejor que la realidad para mejorar la fantasía y aunque parezca muy usado este argumento, la directora nos ayuda a descubrir lo que hay detrás de la personalidad de Jorge y lograr recabar algo más de su pasado, la diferencia es que no se trata de la producción costosa de un gran director; sin embargo, la manera en la que se nos va guiando con los relatos y las anécdotas, provoca el ansia de querer saber más de Riosse a quien, después de ver el documental, tampoco podrás olvidar.



Podría enumerar los premios y las presentaciones que ha tenido por todo el mundo; sin embargo, creo que lo que realmente vale es la película. Si tienes la oportunidad de verla, no dudes en hacerlo.



Puedes entrar a la página oficial del filme, ver algunas pinturas y dibujos, escuchar diálogos y canciones interpretadas por Jorge Riosse que también puedes descargar, además de un par de escritos sencillos.


http://www.intimidadesde.com/


TODOS LOS SUFRIMIENTOS DEL CORAZÓN PROVIENEN DE QUE

-AMAMOS PARA RECIBIR Y NO PARA DAR

-PARA POSEER Y NO PARA MEJORAR

-PARA ABSORBER Y NO PARA INMORTALIZAR

Jorge Riosse



PERFOMANCE

CUANDO SE AMA

NO SE RAZONA:

CUANDO SE RAZONA

PARECE QUE

NO SE AMA.

CUANDO SE RAZONA

DESPUÉS DE HABER AMADO

SE COMPRENDE POR QUÉ

SE AMABA.

CUANDO SE AMA

DESPUÉS DE HABER

RAZONADO SE AMA

MEJOR…

Jorge Riosse

El trailer




http://www.youtube.com/watch?v=07WU9toZCgU



Entrevista a Yulene Olaizola




http://www.youtube.com/watch?v=QuFqsNZG3dM

sábado, 10 de octubre de 2009

Nocturna (El primero de una trilogía de tres)

Hecho originalmente para http://elcuarenta.wordpress.com/


Olvidándose de la moda adolescente por la temática de los vampiros románticos, Guillermo del Toro y Chuck Hogan dieron inicio a una serie de tres libros con una forma más tradicional, que al mismo tiempo es comprensible y lógica por la cantidad de detalles científicos que se explican. A esta serie de libros se ha decidido llamarle La trilogía de la oscuridad. El primero es Nocturna, que relata la llegada de un avión comercial al Aeropuerto “John F. Kennedy”, de Nueva York, procedente de Berlín. Al aterrizar, la nave se apaga totalmente con la tripulación y pasajeros a bordo, dejando de lado los protocolos de seguridad establecidos. La torre de control tiene nula comunicación con la tripulación; no hay llamadas de emergencia y lo más misterioso es la penumbra que orbita alrededor de la aeronave: el aura de “nada bueno”. En el aeropuerto no lo saben, pero el problema con el vuelo recién llegado no es un desperfecto, ni siquiera la evasión a los reglamentos de aviación, el problema con ese vuelo es lo que hay dentro de él y lo que eso desencadenará.

Ephraim Goodweatheres (Eph) es un médico genio que está en medio de conflictos personales, estresado por ganarse el derecho legal de tener a su hijo (simpatizante de los zombis) junto a él después de su divorcio. Está a cargo de una agencia sanitaria que el gobierno de los Estados Unidos ha creado a partir del atentado terrorista en las Torres Gemelas y con las personas presentes aquel 11 de septiembre de 2001. Se ocupa de realizar las medidas de contingencia sanitaria en la ciudad en caso de alerta. Junto con su compañera Nora Martínez, ha sido llamado para analizar el escalofriante avión detenido en el aeropuerto. Lo que se encuentra en el interior no es nada agradable, y eso lo saben desde los primeros pasos.

Lo ocurrido con el vuelo esa noche coincide con que la tarde siguiente se ve un ocultamiento solar del cual toda la ciudad es espectadora como en el momento más intenso de una ópera. Nadie lo expresa, pero el fenómeno astrológico deposita en las personas un temor no localizado. Eph siente ese temor sin saber por qué, pero presiente que el resultado de lo encontrado al interior del avión, aunado con el ocultamiento solar, no será nada bueno.

Abraham Setrakian es un viejo extranjero con las manos torcidas, dueño de una tienda de empeños y curiosidades descontinuadas, el lugar donde consiguen dinero los adictos, vagos y ladrones. De joven fue prisionero en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. En aquel sitio fue testigo de la leyenda que su abuela le contaba cuando niño, la historia de Jusef Sardú, que distaba mucho de ser un simple cuento, especialmente cuando lo escuchó en vivo, lo olió y lo tuvo frente a sus ojos. Setrakian, al ver en las noticias lo sucedido con el avión esa noche, entiende que sus años de preparación y espera han terminado. Él sabe lo que está ocurriendo y lo que sucederá después, tiene el conocimiento y las herramientas para combatir la oscuridad que se irá haciendo espacio en la isla norteamericana y que posiblemente rebasará toda frontera. Sabe qué hacer, sabe cómo actuar, a alguien tiene que darle el mensaje y lo encuentra en la pantalla del televisor.

Vasily es un experto en plagas -exterminador le dirían- especializado en combatir los millones de ratas que habitan Nueva York. Es un montaraz que se escabulle entre el asfalto y el concreto de la ciudad. Ha notado un extraño comportamiento en las actividades de los roedores que ante los ojos de un inexperto parecerían una plaga, pero que para él es el indicio de que algo muy grave y totalmente inusual está sucediendo.

Los personajes descritos anteriormente (y otros) tendrán que hacer un esfuerzo por no morir, cada quien por su lado, hasta convergir y hacer frente a una amenaza vital para la raza humana, que también pone en riesgo tu sangre y la mía. La batalla contra los vampiros no solamente es frente a frente, sino que también hay un interés de poder humano en todo lo que sucede, lo cual hace más difícil cada movimiento contra ellos.

Topé con un libro muy descriptivo que me fue provocando pequeños escalofríos viscerales. Desde el primer relato logró que mi atención se sujetara de sus líneas, de sus imágenes detalladas, también de su putrefacción. Sus personajes inhumanos tienen maneras de proceder muy bien relatadas, sus transformaciones entraron a mi laboratorio imaginario para dar como resultado fotografías que considero bastante exactas. El ritmo del relato es muy bueno, diseñado para que me desesperara por saber ¡ya! lo que sucede en otro lugar o con otro personaje mientras se cuenta una parte de la histeria.

Tuve una agradable reacción al leer la descripción del ocultamiento solar por la ciudad; todos los personajes con distintas visiones de esto, desde distintos lugares, cada quien con su experiencia única, pero todos con el mismo escalofrío y con la misma sensación de mal augurio.

Si bien la forma de su narración tiene un estilo dominantemente hollywoodense de publicidad taquillera, con situaciones esperables, encuentros obvios e incluso personajes estereotipados, no me cegué para notar que es un libro muy bueno (a mi consideración). Toma muchos elementos de la tradición de los vampiros y le pone un por qué y un cómo; utiliza personajes que en alguna película o libro ya se habrán mostrado y en esta ocasión los afina; incluso toma una ciudad muy empleada por los directores de cine para todo tipo de suceso mundial sin precedentes (usada hasta el cansancio también en la vida real), pero en este libro hay una razón de peso en la elección de esa isla.

He de confesar que el final me ha dejado con la espera de más –pronto-, en especial porque este libro me devoró en dos días (ay de aquél lector que piensa que se devora un libro, son los libros quienes se atragantan de lectores incautos), y esto se debe a que últimamente he tenido “un poco de tiempo libre”. Es una lectura que seguramente te pedirá un poquito más en cualquier rato de ocio. En lo personal, al terminar sus palabras me dije “Del Toro debería hacer una película de esto”; no tardé más de un minuto para darme cuenta que al leer el libro también había visto la película.

Guillermo del Toro y Chuck Hogan

Nota: Nocturna lo puedes conseguir en cualquier librería o tienda de autoservicio en la sección de libros, seguramente lo encontrarás entre los de Deepak Chopra y entre esos cuentos hormonales de vampir@s adolescentes y guapísim@s con una sexualidad punzante. Cuesta exactamente 249 jodidos pesos mexicanos (si lo amerita, exige tu peso de cambio) pero, si como yo no tienes dinero para comprarlo, entra a casa de cierto colaborador pudiente y anónimo de este blog, tómalo prestado y corre.

P.D.: ¡Gracias Tino! =D



viernes, 21 de agosto de 2009

Los clásicos en versiones estridentes.

Caperucita roja y el lobo (feroz), Los tres cerditos (cochinitos); en mi infancia me parecían cuentos con suspenso, ahora que los comprendo mejor me doy cuenta por que: Un lobo se come a la abuelita y espera comerse a la nietecita, pero un cazador que pasa por ahí le da un certero escopetazo al lobo, la muerte frente al rostro de la niña, una historia un poco sanguinaria que bien podría tener su versión gore. Un lobo que quiere devorarse a un triunvirato de cerdos, pero antes tiene que destrozar sus casas para llegar a ellos, este es un ejemplo de terror psicológico por la angustiante situación que pasan los primeros dos cerditos haraganes antes de resguardarse con el cerdito más trabajador.

Roald Dahl, con el humor que lo caracteriza, entregó nuevas versiones de los clásicos La cenicienta, Juan y la habichuela mágica, Blancanieves y los siete enanos, Rizos de oro y los tres osos, Caperucita roja y el lobo y Los tres cerditos. Todos los cuentos son relatados con rimas, a su estilo y con finales diferentes a los acostumbrados pues ¿Por qué los cuentos infantiles tienes la costumbre de terminar con un final feliz? Un desenlace feliz ¿para quién?


Caperucita Roja y el Lobo

De Roald Dahl

Traducción de Miguel Azaola


Estando una mañana haciendo el bobo

le entró un hambre espantosa al señor Lobo,

así que, para echarle algo a la muela,

se fue corriendo a casa de la Abuela.

“¿Puedo pasar, señora?”, preguntó.

La pobre anciana, al velo, se asustó

pensando: “¡Éste me come de un bocado!”

Y, claro, que no se había equivocado:

se convirtió la Abuela en alimento

en menos tiempo del que aquí te cuento.

Lo malo es que era flaca y tan huesuda

que al Lobo no le fue de gran ayuda:

“Sigo teniendo un hambre aterradora…

¡Tendré que merendarme a otra señora!”

Y, al no encontrar a ninguna en la nevera,

gruñó con impaciencia aquella fiera:

“¡Esperaré sentado hasta que vuelva

Caperucita Roja de la Selva!”

Y por que no se viera su fiereza,

se disfrazó de la Abuela con presteza,

se hecho laca en las uñas y en el pelo,

se puso la gran falda gris de vuelo,

zapatos, sombrerito, una chaqueta

y se sentó en espera de la nieta.

Llegó por fin Caperu a mediodía

y dijo: “¿Cómo estás, abuela mía?

¡Por cierto, me impresionan tus orejas!”

“Para mejor oírte, que las viejas

somos un poco sordas”. “¡Abuelita,

qué ojos tan grandes tienes!”. “¡Claro, hijita,

son los lente nuevos que me ha puesto

para que pueda verte Don Ernesto

el oculista”, dijo el animal

mirándola con gesto angelical

mientras se le ocurría que la chica

iba a serle mil veces más rica

que el alimento precedente. De repente

Caperucita dijo: “¡Qué imponente

abrigo de pieles llevas este invierno!”

El Lobo, estupefacto, dijo: “¡Un cuerno!

O no sabes el cuento o tú me mientes:

¡Ahora te toca hablarme de mis dientes!

¿Me estas tomando el pelo…? Oye, mocosa,

te comeré ahora mismo y a otra cosa”.

Pero ella se sentó en un canapé

y se sacó un revólver del corsé,

con calma apuntó bien a la cabeza

y -¡pam!- allí cayó una buena pieza.

Al poco tiempo vi a Caperucita

Cruzando por el bosque… ¡Pobrecita!

¿Sabes lo que la descarada usaba?

Pues nada menos que con un abrigo desfilaba

y a mí me pareció de piel de un lobo

que estuvo una mañana haciendo el bobo.




Los tres cerditos

De Roald Dahl

Traducción de Miguel Azaola


El animal mejor que yo recuerdo

es, sin ninguna duda, el cerdo.

El cerdo es bestia lista, es bestia a mable,

es bestia noble, hermosa y agradable.

Más, como en toda regla hay excepción,

también hay algún cerdo tontarrón

dígame usted si no: ¿qué pasaría

si paseando por el bosque un día,

topara con un cerdo que trabaja

haciéndose una gran casa…de PAJA?

El Lobo, que esto vio, pensó: “Ese idiota

debe estar falto de pelota…”

“¡Cerdito, por favor, déjame entrar!”

“¡Ay no, que eres el Lobo, eso ni hablar!”

“¡Pues soplaré con más fuerza que el viento

y aplastaré tu casa en un momento!”

Y por más que rezó la criatura

el Lobo destruyó su arquitectura.

“¿Qué afortunado soy –pensó el bribón-.

¡Veo la vida de color jamón!”

Por que de aquel cerdito, al fin y al cabo,

ni se salvó el hogar ni quedó el rabo.

El Lobo siguió dando su paseo,

pero un rato después gritó: “¿Qué veo?

¡Otro lechón adicto al bricolaje

haciéndose una casa… de RAMAJE!

¡Cerdito, por favor, déjame entrar!”

“¡Ay no, que eres el Lobo, eso ni hablar!”

“¡Pues soplare con más fuerza que el viento

y aplastaré tu casa en un momento!”

Farfulló el Lobo: “Ya verás, lechón!”

y se lanzó a soplar como un tifón.

El cerdo gritó: “¡No hace tanto rato

que te has desayunado! Hagamos un trato…”

El Lobo dijo: “¡Haras lo que yo te diga!”

Y pronto estuvo el cerdo en su barriga.

“No ha sido mal almuerzo el que hemos hecho,

pero aún no estoy del todo satisfecho

-se dijo el Lobo-. No me importaría

comerme otro cochino a mediodía”.

De modo que, con paso subrepticio,

la fiera se acercó hasta otro edificio

en cuyo comedor otro marrano

trataba de ocultarse del villano.

La diferencia estaba en que el tercero,

de los tres era el menos majadero

y que, por si las mosca, el muy pillo

se había hecho la casa…¡de LADRILLO!

“¡Conmigo no podrás!”, exclamó el cerdo.

“¡Tú debes pensar que soy lerdo!

-le dijo el lobo-. ¡No habrá quien impida

que tumbe de un soplido tu guarida!”

“¡Nunca podrás soplar lo suficiente

para arruinar mansión tan resistente!”

Contesto el cochino con razón,

pues resistió la casa el ventarrón.

“Si no la puedo hacer volar soplando,

la volaré con polvora… y andando”,

dijo la bestia y el lechón sagaz,

que aquello oyó, chillo: “¡Serás capaz!”,

y lleno de zozobra y de congoja,

un número marcó: “¿Familia Roja?”,

“¡Aló! ¿Quién llama? –le respondió ella-.

¡Cochino! ¿Cómo estas? Yo aquí, tan bella

como acostumbro ¿y tú?”. “Caperu, escucha.

Ven aquí en cuanto salga de la ducha”.

“¿Qué pasa?” preguntó Caperucita

“Que el Lobo quiere darme dinamita,

y como tú de lobos sabes mucho,

quizá puedas dejarle sin cartuchos”.

“¡Querido marranín, cerdito guapo!

estaba proyectando comprar trapos,

así que, aunque me da cierta pereza,

iré en cuanto me seque la cabeza”.

Poco después Caperu atravesaba

el Bosque de este cuento. El Lobo estaba

en medio del camino, con los dientes

brillando cual puñales relucientes,

los ojos como brazas encendidas

todo él lleno de impulsos homicidas.

Pero Caperucita –ahora de pie-

volvió a sacarse el arma del corsé

y alcanzo al Lobo en punto tan vital

que la lesión le resultó fatal.

El cerdo, que observaba con ojo avizor,

gritó: “¡Caperucita Roja es la mejor!”

¡Ay, puerco ingenuo! Tu pecado fue

confiar en la chica del corsé.

Porque Caperu luce últimamente

no sólo dos abrigos imponentes

de Lobo, sino un maletín de mano

hecho con la mejor…¡PIEL DE MARRANO!



Del libro Revolting Rhymes (en español Cuentos en verso para niños perversos) de Roald Dahl con ilustraciones de Quentin Blake. 2007, Alfaguara Infantil.



Aquí hay otra versión de los tres cerditos, a mi me gusta mas esta.


http://www.youtube.com/watch?v=Z8uAvMey8iA

martes, 18 de agosto de 2009

¿Dónde vas, Poeta? por JM García Magaña

¿A dónde vamos todos? Eso me pregunto. Un poema de JM, que además de un buen caricaturista también es un buen escritor.



¿Dónde vas, Poeta?
JM García Magaña

I
próxima al reino / un ave toma impulso
se deja caer /
paranoicas plumas en azul cielo /
como gota de sangre / en el suelo posterior /
un sello de ternura
marca como ser y no ser
¿cuál debilidad? ¿cuál fuerza en las alas?
en el vacío ahora / arrepentida /
desploma el futuro como un posible sobresalto
su última canción no será tan larga /
y sin sus alas únicas / irrepetibles /
los vuelos seguirán /
las migraciones / las parvadas
y los altos nidos en iglesias frescas /
todo vuela / todo es revuelo
y la muerte tiene forma de ala

II
¿cómo explicarle a las tripas
que el hambre se marchó hace ya demasiado tiempo /
que se mudó a mejores dietas
a gargantas mas profundas /
y cómo hacerle entender a los ojos
que esa luz no es cierta /
que es luciérnaga y movimiento /
que el realismo mágico nos jugó una mala pasada /
que desde hace varios años atrás
estamos ciegos y flacos/
detenidos al pie de libros
sin letras?

III
alguien cavó una mina
en mi tercera muela /
a punto del derrumbe
el nervio cede a la delincuencia
y entonces lo difícil
es descontinuar la rutina del mastique /
hay que decorar los bocados
con movimiento coreográficos /
desconfiar de los dentistas
como de los abogados /
aplicar más dentífrico a la sonrisa marrón /
y creer / creer / en serio creer /
que esta pinche muela
morirá con nosotros /

IV
mirarla
a oscuras /
a través del último orificio /
en la persiana última /
la vecina come / sola /
desnuda de movimientos falsos /
íntima en su masticar desnudo /
única en su plato solo de soledad /
y si fuera una vela
cambiaría de flama o de rumbo
a conveniencia /
sin compromisos / sin pretensiones
engulle horror / y bebe agua fría /
y correr del paladar al baño
a provocar un retorno

sábado, 18 de julio de 2009

McDonald´s, por Julián Herbert



McDonald´s

Nunca te enamores de 1 kilo
de carne molida.
Nunca te enamores de la mesa puesta,
de las viandas, de los vasos
que ella besaba con boca de insistente
mandarina helada, en polvo:
instantánea.
Nunca te enamores de este
polvo enamorado, la tos
muerta de un nombre (Ana,
Claudia, Tania: no importa,
todo nombre morirá), una llama
que se ahoga. Nunca te enamores
del soneto de otro.
Nunca te enamores de las medias azules,
de las venas azules debajo de la media,
de la carne del muslo, esa
carne tan superficial.
Nunca te enamores de la cocinera.
Pero nunca te enamores, también,
tampoco,
del domingo: futbol, comida rápida,
nada en la mente sino sogas como cunas.
Nunca te enamores de la muerte,
su lujuria de doncella,
su sevicia de perro,
su tacto de comadrona.
Nunca te enamores en hoteles, en
pretérito simple, en papel
membretado, en películas porno,
en ojos fulminantes como tumbas celestes,
en hablas clandestinas, en boleros, en libros
de Denis de Rougemont.
En el speed, en el alcohol,
en la Beatriz,
en el perol:
nunca te enamores de 1 kilo de carne molida.

Nunca.

No.

(Julián Herbert y un perro)

martes, 16 de junio de 2009

La ausencia y Probabilidades


La ausencia

Julián Herbert

Dura poco tiempo el amor de los cuerpos:

siempre le gana la náusea del vacío,

como si fuera un niño abandonado

en los columpios del parque.

Nos gastamos a diario en edificios

y entrenes, en sillones,

periódicos pasados, simulacros

de incendio que organizan los bomberos.

Gastamos los zapatos, los pies, las escaleras

que crujen ahí abajo haciéndonos temblar.


Dura poco tiempo el amor de los cuerpos:

los labios que nos rozan nos están despidiendo,

las manos que nos besan tienen gusto a ceniza,

los ojos se deslíen de mirada en mirada.

Qué pena tu vestido, mujer, ahí en el suelo,

su estampado de flores tan alegre.

Lástima de esa foto donde cantan

a nuestra espalda cientos de tejados.



Probabilidades

Francisco Alcaraz

UNO

El amor es una casa que vamos llenando de momentos,

fotografías, libros, palabras que nos hacen sentir cómodos,

a salvo. Pero llega el día y un incendio inexplicable nos obliga

a huir desesperados, conservando únicamente la esperanza

de que en el estrépito dejemos de par en par las puertas.


DOS

O sucede que el incendio no invadió muros y éramos nosotros

que íbamos envueltos en llamas arrasando enloquecidos

cortinajes.

y recuerdos y nos dimos cuenta en la carrera un día,

ya más serenos,

quisimos volver, pero la casa era distinta y nuestro lugar había sido

ocupado

por algún otro que dormía placidamente debajo de las sábanas.


TRES

O tal vez fui yo el que se quedó, viendo cómo ella corría desesperada

y yo quería apagarla con las manos, sumergirla hasta el fondo de mis

ojos,

y aunque ya parece demasiado tarde conservo todo este tiempo

la esperanza,

la estúpida esperanza de que en el estrépito dejó de par en par

la puerta,

y yo la dejo así, pero la humedad ya se apodera de mis huesos

y las vigas caen desvencijadas frente a mí mientras observo

el viejo álbum.

y no puedo ni siquiera precisar por qué sonreía entonces.


CUATRO

O si volviste y no recuerdo o no te reconocí detrás de tantas cicatrices,

y parecías más un escombro, una ruina de ti misma, una bella estatua

mutilada; o es que estaba todo tan en paz y alguien dormía

plácidamente en tu lugar bajo la sábanas y no la quise despertar por no

perturbarla con el llanto de un espectro.




Gracias a JM por pasarme estas joyas.(3)

miércoles, 10 de junio de 2009

Cuestionario de Marcel Proust


(Marcel Proust dibujado por Tullido Pirecoli)


El siguiente cuestionario fue realizado por Marcel Proust. Proust es uno de los escritores más destacados en el siglo XX. Se hizo mundialmente famoso por la publicación de los siete tomos de la novela En busca del tiempo perdido con estilo decadentista.

Su fama es tal que incluso los Monty Python hacen un concurso-parodia en el que los participantes en pocos segundos tenían que hacer una síntesis de la obra En busca del tiempo perdido, el Sketch es una maravilla. Más recientemente se da en la película little miss sunshine en donde el tío suicida es el experto número uno en Proust y su expareja es el experto número dos.

Se dice que Marcel Proust hizo este cuestionario como un test para conocer la personalidad y el carácter de las personas a quienes se les aplicaba, como en un tipo de juego. El cuestionario se hizo el entretenimiento popular de las personas que frecuentaban los salones literarios quienes lo respondían y aplicaban para conocer a los demás y conocerse. Las preguntas son sencillas aunque básicas.

Te recomiendo respondas este cuestionario evitando tomar en cuenta lo que puedan pensar o decir tus amigos o quien sea que lea tus respuestas.


Edgar Pérez respondió:

1. ¿Cuál es mi virtud preferida?

Observar

2. ¿Cuál es el principal rasgo de mi

carácter?

El sarcasmo

3. ¿Cuál es la cualidad que aprecio en un

hombre?

Que no le tenga miedo a su feminidad

4. ¿Cuál es la cualidad que aprecio en una

mujer?

La fortaleza para ser madre.

5. ¿Cuál es mi principal defecto?

Cuando intento hacer una crítica suelo emitir juicios que a veces escapan de la objetividad. Mi chocante puntualidad que incomoda a la gente y el sarcasmo

6. ¿Cuál es mi principal cualidad?

Comprender o por lo menos intentarlo

7. ¿Qué es lo que más aprecio en mis

amigos?

Su comprensión, que eviten juzgar despectivamente, la lealtad y sinceridad.

8. ¿Cuál es mi pasatiempo favorito?

Estar solo y en silencio

9. ¿Cuál es mi sueño de felicidad?

No necesitar la felicidad

10. ¿Cuál sería mi mayor desgracia?

Esparcirme en el universo sin haberme realizado plenamente. Otra seria que yo sea inmortal.

11. ¿Quién me gustaría ser?

Si no soy yo ¿Quién?

12. ¿Cuál es el país donde me gustaría vivir?

Tlön

13. ¿Mi color favorito?

El de la totalidad de universo

14. ¿La flor que más me gusta?

La vulva de la mujer, es una flor sagrada

15. ¿El pájaro que prefiero?

El Quetzal

16. ¿Mi libro favorito?

EL lobo estepario de Hermann Hesse

17. ¿Mis héroes o heroínas de ficción?

Honorata, Mafalda, Homero Simpson, Sin nombre el metabaron, Chuck Norris, el precipito, el don Juan que describe Carlos Castaneda, El Topo, Thor, Eric Cartman, Jesús, Rorschach de Watchmen, Batman (aunque los últimos cuatro se los considera más como antihéroes)

18. ¿Mis compositores favoritos?

Dimebag Darrel, Joaquin Sabina, David Gilmour, Robert Johnson, Pau Dones, Frank Gambale, etc.

19. ¿Mis pintores preferidos?

Leonora Carrington, Salvador Dalí

20. ¿Mis héroes o heroínas de la vida real?

Papá y mamá, Edgar Allan Poe, Juan Rulfo, Layne Stanley

21. ¿Mis héroes históricos?

Los Monty Python

22. ¿Mi plato y bebida preferidos?

Agua y lentejas

23. ¿Lo que más detesto?

Las mentiras, la inconsciencia, la conveniencia y la diferenciar entre clases (la elite)

24. ¿Personaje histórico que más detesto?

San Pedro, el primer papa

25. ¿El hecho histórico que más detesto?

El inicio de la santa inquisición

26. ¿El don de la naturaleza que me gustaría

poseer?

Ser la naturaleza

27. ¿Cómo me gustaría morir?

Muy longevo, consciente del proceso de mi muerte en una fiesta familiar

28. ¿El estado actual de mi ánimo?

Medio nublado

29. ¿La falta que me inspira más indulgencia?

La ignorancia

30. ¿Mi lema?

Permanente impermanencia

miércoles, 3 de junio de 2009

Gritos y Susurros, de Ingmar Bergman



"Gritos y Susurros" es el tipo de película que en estos tiempos ya no se realiza, ahora no sería un trabajo convencional. Todo queda claro al intentar comprender al maestro Ingmar Bergman. Esta película se estrenó en 1972 y su rodaje duró 42 días.

Como es costumbre, Bergman intenta hacer un retrato de la triste condición humana cual padecimiento grave. La película transcurre en una hermosa casa inglesa donde se encuentran las hermanas Karin y María quienes, al lado de la sirvienta Anna, cuidan de los últimos días de Agnes, la tercera hermana que se encuentra en agonía debido al cáncer en el útero que le produce severos dolores hasta el momento final.

Las tres hermanas eran muy unidas cuando eran niñas. Con el tiempo y la educación se distanciaron física y emocionalmente para cumplir las expectativas que su nivel social les iba exigiendo. Anna, la sirvienta, ha perdido a su hija tras una enfermedad. Ella ha trabajado para Agnes durante más de 12 años y es quien se ha encargado de cuidarla en su enfermedad, llegando a tener una relación más íntima de la debida, una relación de madre e hija unidas por la fe en Dios.

La fotografía es una de las cosas más sobresalientes en la película. En el transcurso del filme se pueden notar como exclusivos los colores rojo, negro y blanco. Gracias a este resultado, Sven Nykvist ganó el Oscar a la mejor fotografía. Bergman era un cineasta que jugaba con los simbolismos y de ahí que predominen esos colores. El rojo, para esta película, simboliza el interior de las personas, sus emociones y el alma. El blanco es un color virginal, por eso a Agnes siempre se le verá vestida de blanco. Para Bergman, el negro ha sido un símbolo religioso, el color de los curas, la muerte, la cristiandad.

La película habla de muchas cosas, el guión del director está plagado de diálogos extensos que en ocasiones parecen más soliloquios. Entre los temas que se tocan se encuentra el tradicionalismo; Karin y María están casadas con hombres que no aman y mantienen sus relaciones por simples conveniencias. María es una mujer con instintos que van en contra de los valores y requerimientos matrimoniales. Karin tiene un marido sofocante y déspota, característica que comparten; busca que su marido se mantenga alejado de ella lo más posible, por eso se automutila.

En esta película también se tocan tópicos como la muerte, el cariño, la fraternalidad, la tristeza, la agonía, el dolor físico y emocional, la fe en Dios y las dudas hacia esta fe. La enfermedad de Agnes, el cáncer en el útero, es un símbolo de la represión sexual y por eso el color blanco de sus ropas acentúa su condición virgen.

Con "Gritos y Susurros", Ingmar Bergman nos entrega uno de sus mejores trabajos, plagado de un contundente impacto visual.

A continuación intento describir una secuencia con su parlamento fielmente transcrito:



(Agnes en el regazo de Anna depues de su resurrección.)


La habitación donde se encuentra el cuerpo de Agnes, quien hace unas horas murió por el cáncer en la matriz que le hacia sufrir.

Un par de mujeres vestidas de negro abren en par las puertas y dan la señal al sacerdote para que entre a la habitación; detrás de él entran más mujeres nocturnas. El sacerdote se abre paso hacia la habitación, disimula un poco su rostro de consternación, se para al pie de la cama en donde se encuentra el cuerpo, abre la biblia y sin leerla pronuncia:

“Dios, Nuestro Padre, con infinita sabiduría decidió llevarte consigo en la flor de la juventud. Antes te consideró digna de soportar un sufrimiento largo y penoso. Lo aceptaste paciente y sin quejarte sabiendo que tus pecados serían perdonados por la muerte de Cristo en la cruz. Que tu padre celestial se apiade de tu alma cuando estés en su presencia. Que sus ángeles borren el recuerdo del dolor”.

El sacerdote camina y se para a la izquierda de la cama, ve el cuerpo de Agnes y se hinca, mientras lo hace cierra la Biblia para colocarla en el suelo; las mujeres -con trajes de cuervo- que se encuentran en la habitación también se hincan con más trabajo por el volumen de sus atuendos. Como reflejo del momento, el sacerdote muestra el rostro de la aflicción e inmutable, con la mirada hacia el frente en un tipo de pesadumbre dice:

“Si recolectaste nuestro dolor con tu cuerpo y lo llevaste contigo hasta la muerte, si te encuentras con Dios en ese otro mundo, si Él vuelve el rostro hacia ti, si quieres conocer el lenguaje de Dios, si puedes hablar con el Señor, si es así, ruega por nosotros. Agnes, querida, escucha lo que te digo. Ruega por nosotros que nos quedamos en el mundo sucio bajo un cielo cruel. Deposita tu carga a los pies del Señor. Y pídele que nos perdone. Pídele que nos libere por fin de nuestra ansiedad, de nuestro cansancio y nuestras dudas. Pídele que le dé significado a nuestras vidas. Agnes, que has sufrido tanto y tanto tiempo, debes ser digna de pedir por nosotros”.


(Ingmar Bergman. 1919-2007)


Ficha técnica:

DirecciónIngmar Bergman
ProducciónLars-Owe Carlberg
GuiónIngmar Bergman
MúsicaErik Nordgren
FotografíaSven Nykvist
RepartoHarriet Andersson - Agnes
Ingrid Thulin - Karin
Liv Ullmann - Maria
Kari Sylwan - Anna




viernes, 29 de mayo de 2009

Sergio Witz, la patria y nosotros.




Pues por fin terminó el preceso de más de ocho años contra Sergio Witz. Desgraciadamente la sentencia estuvo en su contra: $50 pesos mexicanos por: “…haber incurrido en el delito de injurias a la bandera nacional”. Es más que obvio que este tipo de procesos son pretextos para hacer apagar las voces que se escuchan y revelan su inconformidad ante la dinámica social, política y judicial que hace que los mexicanos nos desvivamos en el país.

Witz fue denunciado ante la Secretaria de Gobernación (¡tzzzzzz!) por la asociación civil Licenciado Pablo García Montilla, conformada por personas conservadoras - esto lo supongo por la denuncia - por haber publicado accidentalmente - según Witz – un poema que desde el nombre resultó alarmante: La patria entre mierda. Después de todo el proceso legal llevado en su contra Witz declaró lo siguiente respecto a quienes lo denunciaron: “No le hecho la culpa a los que me denunciaron, su ignorancia es inofensiva, esos no son los peligrosos, sino los que avalan con jurisprudencias propias de dictaduras mentales.” Según el dato Wiki, el ministro José Ramón Cossío Díaz dio apoyo al poeta que varias veces ha sido laureado, este apoyp provocó una controversia nacional.

Según yo entendí por noticias anteriores, a Sergio Witz ya se le había sentenciado con la pena minima para este tipo de “delitos” que son los $ 50 pesos que ya mencioné. Sin embargo Witz, convencido de su necesidad de expresión y consciente de que no le provocó mal a nadie apeló la sentencia hasta llevarlo a sus últimas consecuencias, las cueles yo creo que para él - igual que para mi y para muchos - eran concederle la razón de la libertad de expresión que tenemos los mexicanos y manifestar la molestia hacia el manejo del país.

Se debe dejar a parte la crítica a la calidad del poema, la cual el mismo Sergio Witz ah menospreciado reconociendo que es mínima. Lo importante es lo que reflejan sus letras, la voz de una nación, las palabras que intentan expresar el descontento de los ciudadanos pero que quedan cortas, insuficientes por que el enojo, la impotencia y la insensibilidad con las que se le daña a México es mucho más grande que cualquier poema. El daño al país no es provocado por las letras que se le hicieron o harán a los llamados símbolos patrios. La catástrofe nacional es creada por personas como las que sentenciaron a poeta.

El autor del poema La patria entre mierda declaró “No es la sentencia de cincuenta pesos lo ridículo de todo esto, es el proceso que llevó nueve años en sí, en gastar recursos públicos para perseguir poetas, en confundir literatura con derecho, pensamiento con adoctrinamiento… de lo que se trata todo esto es de dar un escarmiento a quien piensa, escribe y disiente y lanzar, por supuesto, un mensaje a quien se atreva a hacer lo mismo. No dejemos que nos intimiden o hacer como que no pasa nada”.

Yo vivo en México, estoy enamorado del país en el que me ha tocado vivir, jamás negaré mi origen. Ahora yo, dando la opinión como mexicano que se me denomina, para nada me he sentido ofendido por el poema escrito por el campechano Sergio Witz; al contrario, me siento orgulloso y alentado por personas como Witz que no quieren que les doblen el brazo por mentes conspiradoras y que si se lo doblan gritaran enérgicos de alegría por que muy a pesar de los contrarios éste sabrá que tenía la razón correcta y despertará a más personas.

Ahora el poema de la polémica. Ponte de pié, yérguete en firmes y saluda a la bandera mientras entonas las letras que llaman la atención por que a pesar de tener más de ocho años publicadas para nada queda fuera de lugar. Esperemos algún día si esté fuera.



La patria entre mierda

Sergio Witz

Yo
me seco el orín en la bandera
de mi país,
ese trapo
sobre el que se acuestan
los perros
y que nada representa,
salvo tres colores
y un águila
que me producen
un vómito nacionalista
o tal vez un verso
lopezvelardiano
de cuya influencia estoy lejos,
yo, natural de esta tierra,
me limpio el culo
con la bandera
y los invito a hacer lo mismo:
verán a la patria
entre la mierda
de un poeta.




Por lo menos he tenido el gusto de verlo caminar por la facultad de humanidades y por la iudad.

jueves, 28 de mayo de 2009

La reivindicación de los insultos (las denominadas malas palabras) de Wilberth Herrera

TOMADO DE losviajesdewilberth.blogspot.com


Entre las desgracias y las injurias, el insulto se yergue como paladín de las causas justas y nobles. Sin ornamenta de pretensión, y sin cobertura amarga, el insulto se convierte en el detalle más significativo de la naturalidad.

El insulto, mal denominado, es el fuego que derrite hielos de silencio, es la pimienta que le cambia lo insípido a las pláticas, y todo, sin las ganas de serlo.


Pero hay que decir, que aquel dicho griego, todo el exceso disgrega, y sí, el insulto en momentos incongruentes, se convierte en el merengue más empalagoso, o para los amantes de los dramas, en el momento eterno más incómodo de nuestra historia, llegando a costarnos grandes momentos por culpa de una mala integración.

Repudiada por los desconocedores hipócritas, vuelta medicina por los psicólogos “toditas”, el insulto (mal llamado) es parte integral de nuestra existencia. Si antes dije que es un detalle de “naturalidad”, por conjunción, es parte íntegra de nuestra naturaleza. Seguramente los animales tienen insultos y nosotros lo desconocemos completamente y les aislamos ese elemento. Mal definimos las agresiones y las provocaciones y decimos que son sus formas de insulto. No podríamos estar más equivocados. El insulto no tiene que se una forma de agresión o provocación, es la situación, la forma, y lo que queremos conseguir lo que los hace agresivos o provocativos. El loro que aprendió a decir Puto, no la utilizará para provocar o agredir, sólo se encarga de utilizar aquella palabra que aprendió, para hacer uso de su instrumento gutural.

Pero mejor reformador es aquel escritor laureado, aquel que ya no está con nosotros porque la dulce muerte se lo llevó. Me refiero al genial Roberto Fontanarrosa. Vean este par de videos en donde, para mi gratísima fortuna y ganas de reivindicación de las “malas palabras, hizo este genio. Supe que no estaba diciendo “Pendejadas” cuando defendí los insultos. Gracias Fontanarrosa. Sobra decir que su postulación es mucho mejor que la mía, e infinitamente divertida:


Parte primera


http://www.youtube.com/watch?v=2X6Kq7PYaU4


Parte Segunda



http://www.youtube.com/watch?v=4d-EcSoh4R0