martes, 18 de agosto de 2009

¿Dónde vas, Poeta? por JM García Magaña

¿A dónde vamos todos? Eso me pregunto. Un poema de JM, que además de un buen caricaturista también es un buen escritor.



¿Dónde vas, Poeta?
JM García Magaña

I
próxima al reino / un ave toma impulso
se deja caer /
paranoicas plumas en azul cielo /
como gota de sangre / en el suelo posterior /
un sello de ternura
marca como ser y no ser
¿cuál debilidad? ¿cuál fuerza en las alas?
en el vacío ahora / arrepentida /
desploma el futuro como un posible sobresalto
su última canción no será tan larga /
y sin sus alas únicas / irrepetibles /
los vuelos seguirán /
las migraciones / las parvadas
y los altos nidos en iglesias frescas /
todo vuela / todo es revuelo
y la muerte tiene forma de ala

II
¿cómo explicarle a las tripas
que el hambre se marchó hace ya demasiado tiempo /
que se mudó a mejores dietas
a gargantas mas profundas /
y cómo hacerle entender a los ojos
que esa luz no es cierta /
que es luciérnaga y movimiento /
que el realismo mágico nos jugó una mala pasada /
que desde hace varios años atrás
estamos ciegos y flacos/
detenidos al pie de libros
sin letras?

III
alguien cavó una mina
en mi tercera muela /
a punto del derrumbe
el nervio cede a la delincuencia
y entonces lo difícil
es descontinuar la rutina del mastique /
hay que decorar los bocados
con movimiento coreográficos /
desconfiar de los dentistas
como de los abogados /
aplicar más dentífrico a la sonrisa marrón /
y creer / creer / en serio creer /
que esta pinche muela
morirá con nosotros /

IV
mirarla
a oscuras /
a través del último orificio /
en la persiana última /
la vecina come / sola /
desnuda de movimientos falsos /
íntima en su masticar desnudo /
única en su plato solo de soledad /
y si fuera una vela
cambiaría de flama o de rumbo
a conveniencia /
sin compromisos / sin pretensiones
engulle horror / y bebe agua fría /
y correr del paladar al baño
a provocar un retorno

sábado, 18 de julio de 2009

McDonald´s, por Julián Herbert



McDonald´s

Nunca te enamores de 1 kilo
de carne molida.
Nunca te enamores de la mesa puesta,
de las viandas, de los vasos
que ella besaba con boca de insistente
mandarina helada, en polvo:
instantánea.
Nunca te enamores de este
polvo enamorado, la tos
muerta de un nombre (Ana,
Claudia, Tania: no importa,
todo nombre morirá), una llama
que se ahoga. Nunca te enamores
del soneto de otro.
Nunca te enamores de las medias azules,
de las venas azules debajo de la media,
de la carne del muslo, esa
carne tan superficial.
Nunca te enamores de la cocinera.
Pero nunca te enamores, también,
tampoco,
del domingo: futbol, comida rápida,
nada en la mente sino sogas como cunas.
Nunca te enamores de la muerte,
su lujuria de doncella,
su sevicia de perro,
su tacto de comadrona.
Nunca te enamores en hoteles, en
pretérito simple, en papel
membretado, en películas porno,
en ojos fulminantes como tumbas celestes,
en hablas clandestinas, en boleros, en libros
de Denis de Rougemont.
En el speed, en el alcohol,
en la Beatriz,
en el perol:
nunca te enamores de 1 kilo de carne molida.

Nunca.

No.

(Julián Herbert y un perro)

jueves, 9 de julio de 2009

Los hombres también somos víctimas de violencia y abuso sexual (Ensayo hecho por un hombre)

Este ensayo no es de carácter machista, sino todo lo contrario.

Los hombres también somos víctimas de violencia y abuso sexual

(Ensayo hecho por un hombre)

Son abundantes, pero no suficientes, las campañas publicitarias en distintos medios de comunicación para hacer conciencia de la gravedad de la violencia hacia las mujeres por parte de los hombres, así como su prevención y denuncia. El Gobierno, por medio de sus organismos específicos y otras instituciones particulares, invierte grandes cantidades de dinero y horas de trabajo para intentar erradicar -o por lo menos mitigar- la problemática de violencia intrafamiliar (frase que últimamente ha hecho que en el inconsciente social muchos la entiendan como la violencia hacia la mujeres y/o los hijos principalmente por parte del hombre).

Constantemente se lanzan estadísticas escandalosas que intentan mostrarnos la dimensión de este fenómeno sociocultural. Los números suelen ser tan alarmantes que incluso han llevado a formar un organismo apoyado por el Gobierno Federal para tratar los problemas a los que se enfrentan las mujeres: El Instituto de la Mujer. Esta institución hace una labor respetable brindando apoyo psicológico, médico, legal, etc. a las mujeres que lo necesiten. Aplaudo la labor que el Instituto de la Mujer realiza, pues durante décadas enteras (y creo que estoy sesgando demasiado el tiempo) la preocupación por los problemas de las mujeres había sido mínima o se mantenía en el olvido.

Las mujeres, al igual que los hombres, tienen necesidades específicas de atenciones -como la médica y la emocional-. De la misma manera, pero relativamente más reciente, se ha realizado una labor pesada y constante por parte de movimientos femeninos y masculinos para evitar una diferenciación marcada y discriminatoria al comparar a las mujeres y a los hombres. En Ciudad Juárez, Chihuahua (México), varias decenas de estudiantes universitarios (hombres exclusivamente) caminaron por las calles de la ciudad calzando zapatos de tacón femeninos en protesta por la constante violencia que reciben las mujeres en esa entidad. Al mismo tiempo, estos movimientos promueven la equidad de género, en la cual aparentemente desde hace unos años se han visto avances significativos, pero no suficientes. Es por esto que me parece incongruente, e incluso “retrógrada”, la formación de instituciones en las que se atiendan exclusivamente a las mujeres. Las intenciones son muy buenas y su trabajo es loable; sin embargo, estos institutos dejan por lo menos un poco olvidados los propósitos principales de la equidad de género.

Lo dicho anteriormente quizás pueda parecer un poco atrevido para algunas personas, pero en mi experiencia he podido comprobar (por más obvio que sea, aún así es necesario comprobar para hacerse más conciente) que los hombres también tenemos necesidades emocionales e igualmente somos violentados tan intensamente como las mujeres. Quizás los casos de violencia intrafamiliar por parte de las mujeres, la violencia de la novia hacia el novio o el maltrato hacia los esposos por parte de sus esposas sean menores que los perpetrados por los hombres hacia las mujeres, pero aún así es un problema existente y que repercute directa o indirectamente en toda la sociedad. La violencia sigue siendo violencia aún cuando tenga un nombre diferente o se la considere de otro “tipo” o “clase”. Por irónico que parezca, es a la violencia en general a la que hay que atacar, sin importar hacia quien se dirija. He escuchado de casos en los que hombres violentados por sus esposas no saben a quién acudir para obtener ayuda, tomando en cuenta que bajo determinadas construcciones sociales y culturales a un hombre por lo general le es más difícil aceptar que es violentado y decidir recibir ayuda. En muchos casos, las instituciones encargadas de atender sucesos de violencia intrafamiliar no se sienten preparadas para atender casos en los que los hombres son agredidos violentamente por sus esposas. Especialmente sé de un caso en el que a un hombre maltratado por su esposa se le negó la atención en el Instituto de la Mujer por ser una institución en la que se atiende a mujeres (su nombre lo dice ¿no?); sin embargo, a esta persona la pudieron canalizar adecuadamente. Para nada estoy en contra de esta institución, sino que opino que es necesaria la expansión de la misma y su reorganización para atender a todos los géneros por igual. Se debe aprovechar la apertura de los organismos e instituciones que se preocupan por las mujeres para que se complementen y también actúen sobre las problemáticas que a los hombres les puedan afectar.

El abuso sexual hacia los hombres es frecuentemente dejado de lado por las investigaciones. Se suele creer que las consecuencias de que un niño sea forzado a tener prácticas sexuales por una mujer son menores comparándolo con que una niña sea abusada sexualmente por un hombre. Puede que las consecuencias sociales sean menores, pues en las sociedades falocentristas es de esperarse que el hombre penetre a una mujer o tenga juegos sexuales con ellas y se espera que sea el mismo hombre quien deba buscar estas situaciones para demostrar la “hombría” y cumplir con los cánones solicitados por la masculinidad; sin embargo, a veces no se piensa que en realidad las consecuencias psicológicas y, por ende, emocionales, de un abuso sexual a temprana edad hacia un niño pueden ser devastadoras afectando directamente la personalidad de ese individuo, complicando su sentir existencial, su forma de desarrollarse en todas las esferas de la vida, llevándole a sentir un desamparo silencioso muchas veces a lo largo de toda su existencia debido a que “Desde pequeño se le enseña al hombre a no poner atención a sus procesos emocionales supuestamente porque obstaculizan una forma clara de pensar. Le hacen creer que el pensamiento por sí solo es la única forma de entender los hechos. El problema es que entender un hecho es muy diferente de procesar ese hecho” (F. Ramírez, 2000). Tradicionalmente se piensa que un hombre se tiene que construir y que debe prescindir de sus emociones porque éstas lo dejan desprotegido, vulnerable y lo ponen en evidencia frente a las mujeres que esperan un varón sagaz e inflexible, y que por eso mantiene el control sobre sí mismo y lo que está a su alrededor, buscando además una posición de superioridad entre los hombres y mujeres. La consecuencia de esto, dice Ramírez, es que el hombre, al reprimir sus emociones, “… se quita su propia individualidad para ajustarse al parámetro social que le indica cómo mantener esta posición de superioridad.”

La violación hacia los varones también es frecuente en diversas situaciones como en los cuarteles de los ejércitos militares. En esos lugares, los hombres -al estar encuartelados- creen no poder controlar sus impulsos sexuales y violentos, teniendo que someter a otro compañero a sus deseos ganando al mismo tiempo una posición jerárquica importante. La violencia y abuso sexual también se pueden dar por parte de grupos armados en los conflictos bélicos: los soldados que toman posesión de pueblos o ciudades suelen recurrir a conductas violentas y abusan sexualmente de las mujeres, hombres, niños y niñas que pueblan el sitio que han asegurado, trasgrediendo además todos sus derechos. Hasta el momento, a la Organización de las Naciones Unidas y a la OTAN no parecen preocuparles seriamente estos asuntos que ocurren en cada guerra.

Recientemente se dio a conocer que las cárceles en México están excesivamente sobrepobladas. Se han mostrado imágenes de presos que duermen unos sobre otros en pequeñas habitaciones. Las condiciones de hacinamiento son impresionantes y el espacio personal es prácticamente nulo. La violencia entre los reclusos y las violaciones son asuntos de todos los días en esos lugares. Por si no fuera suficiente, en muchos países (entre los cuales México no es la excepción) los propios personales y directivos de las prisiones son los que provocan la violencia y las violaciones. Se narran historias en las que los funcionarios de las cárceles obligan a los presos a mantener relaciones sexuales como una forma de entretenimiento o como castigo impuesto por los soldados o los policías que custodian esos lugares, que además pueden ser también directamente los causantes de la violencia sexual hacia los reclusos como entretenimiento. Además de todo lo anterior, de por sí entre los prisioneros de las cárceles hay una constante competencia de respeto, territorio y jerarquía valiéndose de la violencia (esto se relata bien en la película “Historia americana X”). Ese tipo de sucesos se dan debido a que socialmente, para lograr la construcción de la masculinidad, un hombre desde pequeño “…se aleja de las conductas que son satisfactorias, sensibles, emocionales, cooperativas, expresivas y delicadas. Por otro lado, se identifica con un modelo masculino y adopta las características masculinas de competencia, alejamiento, rudeza, individualismo, egoísmo y dominio” (F. Ramírez, 2000).

Al igual que con las mujeres el hogar, la calle, la escuela y el trabajo son otros lugares o situaciones en los que se presenta violencia sexual en contra de los hombres y también ocurre en lugares en los que se esperaría esto no suceda, como en la instituciones religiosas. El periodista y escritor peruano Jaime Bayly, en su novela “No se lo digas a nadie” (1994), relata que Joaquín -personaje principal de la obra- se va de campamento con el grupo Saeta, de la organización religiosa Opus Dei asentada en Lima, Perú, a la que su propia madre, al igual que las madres y los padres de los púberes que lo acompañan, apoyan económicamente. Durante el campamento, Joaquín se percata que los ministros y numerarios del Opus Dei organizan los acuartelamientos exclusivos para varones bajo pretextos falaces que servían para llevar a cabo sus “mañoserías” con los muchachos por medio de la coacción y con el apoyo silencioso del ministro de la organización religiosa. Los relatos que se dan en esta novela provocaron escándalos en las altas sociedades de la comunidad limeña de Perú (en las que se enfoca el escritor) aún cuando el autor del libro hizo la nota aclaratoria de que las narraciones que lo formaban sólo existían en su imaginación. La aclaración de nada sirvió, pues mucha gente asegura que las líneas que forman el libro son autobiográficas para Jaime Bayly, con lo que se pusieron en juicio social las conductas que los miembros del Opus Dei realizan con los jóvenes. Se estima que alrededor del 20.0% de los adolescentes en Perú han declarado que en alguna ocasión han sido víctimas de alguna agresión sexual (OPS., 2003).

Según el Informe Mundial sobre la violencia y la salud (2003), se estima que en los países desarrollados entre el 5% y el 10% de los hombres han declarado que durante su niñez fueron víctimas de alguna agresión sexual. Debido al menor interés de las investigaciones por enfocarse en la violencia que reciben los hombres y las grandes variaciones estadísticas, no se puede hacer una apreciación más certera de cuán grave es la problemática de la violencia y el abuso sexual hacia los hombres.

La violencia hacia los hombres no debe ser un tema de menor interés y no debe ser desplazado por el tema de la violencia hacia la mujer; los dos casos son igual de importantes. Los hombres, al igual que las mujeres, sufrimos por cumplir las expectativas que la sociedad exige para la formación de los géneros estandarizados por muchos años. Los hombres sufrimos por esa necesidad de ser violentos que se nos enseña y por las consecuencias sociales y emocionales que implica el juego de estar constantemente en disputa o competencia con la masculinidad de otros hombres.

Puede ser poco, pero conforme han ido transcurriendo los años y se han realizado movimientos y compañas a favor de los derechos de las mujeres, los hombres nos hemos hecho más conscientes de que para ellas no es fácil cumplir con los requerimientos y obligaciones que implica ser mujer. Pero aún no he notado los movimientos suficientes o las campañas que intenten hacer consciencia de lo difícil y angustiante que puede ser para un hombre cumplir con los cánones de masculinidad, de los cuales, como individuo, podría prescindir.




Bibliografía:

RAMÍREZ, F. (2000). Violencia masculina en el hogar. México, DF: Ed. Pax México.

OPS. (2003). Informe mundial sobre la violencia y la salud. Washington, D.C.

BAYLY, Jaime. (1994) No se lo digas a nadie. Barcelona, España: Ed. Seix Barral.

martes, 16 de junio de 2009

La ausencia y Probabilidades


La ausencia

Julián Herbert

Dura poco tiempo el amor de los cuerpos:

siempre le gana la náusea del vacío,

como si fuera un niño abandonado

en los columpios del parque.

Nos gastamos a diario en edificios

y entrenes, en sillones,

periódicos pasados, simulacros

de incendio que organizan los bomberos.

Gastamos los zapatos, los pies, las escaleras

que crujen ahí abajo haciéndonos temblar.


Dura poco tiempo el amor de los cuerpos:

los labios que nos rozan nos están despidiendo,

las manos que nos besan tienen gusto a ceniza,

los ojos se deslíen de mirada en mirada.

Qué pena tu vestido, mujer, ahí en el suelo,

su estampado de flores tan alegre.

Lástima de esa foto donde cantan

a nuestra espalda cientos de tejados.



Probabilidades

Francisco Alcaraz

UNO

El amor es una casa que vamos llenando de momentos,

fotografías, libros, palabras que nos hacen sentir cómodos,

a salvo. Pero llega el día y un incendio inexplicable nos obliga

a huir desesperados, conservando únicamente la esperanza

de que en el estrépito dejemos de par en par las puertas.


DOS

O sucede que el incendio no invadió muros y éramos nosotros

que íbamos envueltos en llamas arrasando enloquecidos

cortinajes.

y recuerdos y nos dimos cuenta en la carrera un día,

ya más serenos,

quisimos volver, pero la casa era distinta y nuestro lugar había sido

ocupado

por algún otro que dormía placidamente debajo de las sábanas.


TRES

O tal vez fui yo el que se quedó, viendo cómo ella corría desesperada

y yo quería apagarla con las manos, sumergirla hasta el fondo de mis

ojos,

y aunque ya parece demasiado tarde conservo todo este tiempo

la esperanza,

la estúpida esperanza de que en el estrépito dejó de par en par

la puerta,

y yo la dejo así, pero la humedad ya se apodera de mis huesos

y las vigas caen desvencijadas frente a mí mientras observo

el viejo álbum.

y no puedo ni siquiera precisar por qué sonreía entonces.


CUATRO

O si volviste y no recuerdo o no te reconocí detrás de tantas cicatrices,

y parecías más un escombro, una ruina de ti misma, una bella estatua

mutilada; o es que estaba todo tan en paz y alguien dormía

plácidamente en tu lugar bajo la sábanas y no la quise despertar por no

perturbarla con el llanto de un espectro.




Gracias a JM por pasarme estas joyas.(3)

miércoles, 10 de junio de 2009

Cuestionario de Marcel Proust


(Marcel Proust dibujado por Tullido Pirecoli)


El siguiente cuestionario fue realizado por Marcel Proust. Proust es uno de los escritores más destacados en el siglo XX. Se hizo mundialmente famoso por la publicación de los siete tomos de la novela En busca del tiempo perdido con estilo decadentista.

Su fama es tal que incluso los Monty Python hacen un concurso-parodia en el que los participantes en pocos segundos tenían que hacer una síntesis de la obra En busca del tiempo perdido, el Sketch es una maravilla. Más recientemente se da en la película little miss sunshine en donde el tío suicida es el experto número uno en Proust y su expareja es el experto número dos.

Se dice que Marcel Proust hizo este cuestionario como un test para conocer la personalidad y el carácter de las personas a quienes se les aplicaba, como en un tipo de juego. El cuestionario se hizo el entretenimiento popular de las personas que frecuentaban los salones literarios quienes lo respondían y aplicaban para conocer a los demás y conocerse. Las preguntas son sencillas aunque básicas.

Te recomiendo respondas este cuestionario evitando tomar en cuenta lo que puedan pensar o decir tus amigos o quien sea que lea tus respuestas.


Edgar Pérez respondió:

1. ¿Cuál es mi virtud preferida?

Observar

2. ¿Cuál es el principal rasgo de mi

carácter?

El sarcasmo

3. ¿Cuál es la cualidad que aprecio en un

hombre?

Que no le tenga miedo a su feminidad

4. ¿Cuál es la cualidad que aprecio en una

mujer?

La fortaleza para ser madre.

5. ¿Cuál es mi principal defecto?

Cuando intento hacer una crítica suelo emitir juicios que a veces escapan de la objetividad. Mi chocante puntualidad que incomoda a la gente y el sarcasmo

6. ¿Cuál es mi principal cualidad?

Comprender o por lo menos intentarlo

7. ¿Qué es lo que más aprecio en mis

amigos?

Su comprensión, que eviten juzgar despectivamente, la lealtad y sinceridad.

8. ¿Cuál es mi pasatiempo favorito?

Estar solo y en silencio

9. ¿Cuál es mi sueño de felicidad?

No necesitar la felicidad

10. ¿Cuál sería mi mayor desgracia?

Esparcirme en el universo sin haberme realizado plenamente. Otra seria que yo sea inmortal.

11. ¿Quién me gustaría ser?

Si no soy yo ¿Quién?

12. ¿Cuál es el país donde me gustaría vivir?

Tlön

13. ¿Mi color favorito?

El de la totalidad de universo

14. ¿La flor que más me gusta?

La vulva de la mujer, es una flor sagrada

15. ¿El pájaro que prefiero?

El Quetzal

16. ¿Mi libro favorito?

EL lobo estepario de Hermann Hesse

17. ¿Mis héroes o heroínas de ficción?

Honorata, Mafalda, Homero Simpson, Sin nombre el metabaron, Chuck Norris, el precipito, el don Juan que describe Carlos Castaneda, El Topo, Thor, Eric Cartman, Jesús, Rorschach de Watchmen, Batman (aunque los últimos cuatro se los considera más como antihéroes)

18. ¿Mis compositores favoritos?

Dimebag Darrel, Joaquin Sabina, David Gilmour, Robert Johnson, Pau Dones, Frank Gambale, etc.

19. ¿Mis pintores preferidos?

Leonora Carrington, Salvador Dalí

20. ¿Mis héroes o heroínas de la vida real?

Papá y mamá, Edgar Allan Poe, Juan Rulfo, Layne Stanley

21. ¿Mis héroes históricos?

Los Monty Python

22. ¿Mi plato y bebida preferidos?

Agua y lentejas

23. ¿Lo que más detesto?

Las mentiras, la inconsciencia, la conveniencia y la diferenciar entre clases (la elite)

24. ¿Personaje histórico que más detesto?

San Pedro, el primer papa

25. ¿El hecho histórico que más detesto?

El inicio de la santa inquisición

26. ¿El don de la naturaleza que me gustaría

poseer?

Ser la naturaleza

27. ¿Cómo me gustaría morir?

Muy longevo, consciente del proceso de mi muerte en una fiesta familiar

28. ¿El estado actual de mi ánimo?

Medio nublado

29. ¿La falta que me inspira más indulgencia?

La ignorancia

30. ¿Mi lema?

Permanente impermanencia

miércoles, 3 de junio de 2009

Gritos y Susurros, de Ingmar Bergman



"Gritos y Susurros" es el tipo de película que en estos tiempos ya no se realiza, ahora no sería un trabajo convencional. Todo queda claro al intentar comprender al maestro Ingmar Bergman. Esta película se estrenó en 1972 y su rodaje duró 42 días.

Como es costumbre, Bergman intenta hacer un retrato de la triste condición humana cual padecimiento grave. La película transcurre en una hermosa casa inglesa donde se encuentran las hermanas Karin y María quienes, al lado de la sirvienta Anna, cuidan de los últimos días de Agnes, la tercera hermana que se encuentra en agonía debido al cáncer en el útero que le produce severos dolores hasta el momento final.

Las tres hermanas eran muy unidas cuando eran niñas. Con el tiempo y la educación se distanciaron física y emocionalmente para cumplir las expectativas que su nivel social les iba exigiendo. Anna, la sirvienta, ha perdido a su hija tras una enfermedad. Ella ha trabajado para Agnes durante más de 12 años y es quien se ha encargado de cuidarla en su enfermedad, llegando a tener una relación más íntima de la debida, una relación de madre e hija unidas por la fe en Dios.

La fotografía es una de las cosas más sobresalientes en la película. En el transcurso del filme se pueden notar como exclusivos los colores rojo, negro y blanco. Gracias a este resultado, Sven Nykvist ganó el Oscar a la mejor fotografía. Bergman era un cineasta que jugaba con los simbolismos y de ahí que predominen esos colores. El rojo, para esta película, simboliza el interior de las personas, sus emociones y el alma. El blanco es un color virginal, por eso a Agnes siempre se le verá vestida de blanco. Para Bergman, el negro ha sido un símbolo religioso, el color de los curas, la muerte, la cristiandad.

La película habla de muchas cosas, el guión del director está plagado de diálogos extensos que en ocasiones parecen más soliloquios. Entre los temas que se tocan se encuentra el tradicionalismo; Karin y María están casadas con hombres que no aman y mantienen sus relaciones por simples conveniencias. María es una mujer con instintos que van en contra de los valores y requerimientos matrimoniales. Karin tiene un marido sofocante y déspota, característica que comparten; busca que su marido se mantenga alejado de ella lo más posible, por eso se automutila.

En esta película también se tocan tópicos como la muerte, el cariño, la fraternalidad, la tristeza, la agonía, el dolor físico y emocional, la fe en Dios y las dudas hacia esta fe. La enfermedad de Agnes, el cáncer en el útero, es un símbolo de la represión sexual y por eso el color blanco de sus ropas acentúa su condición virgen.

Con "Gritos y Susurros", Ingmar Bergman nos entrega uno de sus mejores trabajos, plagado de un contundente impacto visual.

A continuación intento describir una secuencia con su parlamento fielmente transcrito:



(Agnes en el regazo de Anna depues de su resurrección.)


La habitación donde se encuentra el cuerpo de Agnes, quien hace unas horas murió por el cáncer en la matriz que le hacia sufrir.

Un par de mujeres vestidas de negro abren en par las puertas y dan la señal al sacerdote para que entre a la habitación; detrás de él entran más mujeres nocturnas. El sacerdote se abre paso hacia la habitación, disimula un poco su rostro de consternación, se para al pie de la cama en donde se encuentra el cuerpo, abre la biblia y sin leerla pronuncia:

“Dios, Nuestro Padre, con infinita sabiduría decidió llevarte consigo en la flor de la juventud. Antes te consideró digna de soportar un sufrimiento largo y penoso. Lo aceptaste paciente y sin quejarte sabiendo que tus pecados serían perdonados por la muerte de Cristo en la cruz. Que tu padre celestial se apiade de tu alma cuando estés en su presencia. Que sus ángeles borren el recuerdo del dolor”.

El sacerdote camina y se para a la izquierda de la cama, ve el cuerpo de Agnes y se hinca, mientras lo hace cierra la Biblia para colocarla en el suelo; las mujeres -con trajes de cuervo- que se encuentran en la habitación también se hincan con más trabajo por el volumen de sus atuendos. Como reflejo del momento, el sacerdote muestra el rostro de la aflicción e inmutable, con la mirada hacia el frente en un tipo de pesadumbre dice:

“Si recolectaste nuestro dolor con tu cuerpo y lo llevaste contigo hasta la muerte, si te encuentras con Dios en ese otro mundo, si Él vuelve el rostro hacia ti, si quieres conocer el lenguaje de Dios, si puedes hablar con el Señor, si es así, ruega por nosotros. Agnes, querida, escucha lo que te digo. Ruega por nosotros que nos quedamos en el mundo sucio bajo un cielo cruel. Deposita tu carga a los pies del Señor. Y pídele que nos perdone. Pídele que nos libere por fin de nuestra ansiedad, de nuestro cansancio y nuestras dudas. Pídele que le dé significado a nuestras vidas. Agnes, que has sufrido tanto y tanto tiempo, debes ser digna de pedir por nosotros”.


(Ingmar Bergman. 1919-2007)


Ficha técnica:

DirecciónIngmar Bergman
ProducciónLars-Owe Carlberg
GuiónIngmar Bergman
MúsicaErik Nordgren
FotografíaSven Nykvist
RepartoHarriet Andersson - Agnes
Ingrid Thulin - Karin
Liv Ullmann - Maria
Kari Sylwan - Anna




viernes, 29 de mayo de 2009

La lista recomendada



No soy de los que hacen este tipo de jueguitos de Internet. Nunca me había toma el tiempo para responder algo como esto. Alejandra me sugirió que yo lo hiciera, que es interesante. Muchas personas dicen que yo no digo las cosas que me suceden y no me pueden conocer. Opino lo mismo. Puede que eso suceda por que yo no quiero que me conozcan. Hoy soy un libro abierto. Lo acabo de escribir. para a quines les interese:

1. no puedo pronunciar adecuadamente la “rr”.
2. las mujeres suele despreciarme por mi estatura.
3. tengo piedras en los riñones.
4. tuve alcoholismo moderado de los 18 a los 21 años.
5. cuando bebo suelo entristecerme, eso depende de quienes me acompañen.
6. jamás he probado una droga ilegal.
7. nunca he fumado.
8. cuando yo iba en segundo o tercer grado de primaria me queme el rostro con aceite de cocina cuando intentaba cocinar en una sartén. El aceite saltó a mi rostro y me quemó la mitad derecha. No quería ir a la escuela sino hasta que se me curaran las heridas y mis papás casi me obligaron a ir aún con la cicatrices en la cara. La maestra amenazó a mis compañeros para que no se burlaran. Fue un día horrible.
9. me sacaron del jardín de niños al segundo grado. Las maestras no me soportaban, hurtaba la comida de mis compañeros. Yo era un gandul. Mi mejor amigo se llamaba Andy, era tartamudo. Yo me encargaba de partirle el hocico a quien se burlara de él.
10. cuando me sacaron del jardín de niños mis papás me inscribieron en el primer grado de primaria como alumno “oyente” con la esperanza de que yo pasara el año antes de tiempo como lo hizo mi hermana y estar un grado adelantado a mi generación. No aprobé el grado por que chantajeaba a mis papás o les mentía con que me encontraba enfermo (constantemente), debido a las faltas no obtuve las calificaciones necesarias para aprobar y me reinscribieron a primer grado de nuevo con la generación que me correspondía. Antes de ese segundo primer día de clases en la primaria mis papás me advirtieron que ya no me creerían mis mentiras y cuando yo realmente me sentía enfermo no me creyeron. Me pasó como el cuento de El lobo que decía “niño” (versión del Garfield y sus amigos).
11. iba a claces de tae kwon do, la verdad es que yo era muy bueno y era el consentido de los profesores.
12. estuve en la banda de guerra de la primaria por cuatro años.
13. fui jefe del grupo lobatos de los boy scouts de mi pueblo
14. hasta el primer grado de secundaria yo obtenía buenas calificaciones. Todo se arruino cuando después del primer bimestre vi mi fotografía en el cuadro de honor de la escuela, me moría de pena. Mi mamá lo presumía y me incomodaba. A partir de entonces decidí ya no sacar buenas calificaciones y fue un parte aguas para mis notas mediocres.
15. cuando yo estaba en cuarto o quinto grado de primaria mi mamá estaba embarazada de mi hermanita Carla. Antes de que ella me lo dijera yo ya lo sabia, hasta ahora no se como.
16. durante el embarazo que tenía mi mamá de mi hermanita Carla, en la casa hicimos limpieza y sacamos cosas para tirar y algunas para quemar en el patio. Entre la basura se coló una lata de aerosol, mi mamá estaba tirando basura al fuego cuando la lata estalló en su cara y la llenó de flamas. Tuvo quemaduras graves. Yo me dirigía al patio y vi todo desde el pasillo de la cocina y corrí hacia ella, la escuche llorar y gritar. Las vecinas no la quisieron bañar en agua helada por que tenían miedo que le pescara un resfriado, ella seguía llorando de dolor. Estúpidamente le pusieron pasta dental en las heridas. Mamá tuvo serias quemaduras de las que tardó mucho en recuperarse. Aún tiene cicatrices en los brazos y piernas. Esa noche y tres más soñé con lo que le sucedió a mi mamá escuchando su llanto, viendo las llama y su ropa pegada a su piel. Desde entonces es muy raro que yo recuerde un sueño.
17. cuando yo era niño mi papá se iba de parranda de lunes a sábado. Habían seria riñas en mi casa. Cuando yo escuchaba que mi papá llegaba a casa me escondía por que no me gustaba verlo borracho. Mi mamá se la pasaba muy mal con nosotros (mi hermana y yo) haciendo desmadres y mi papá emborrachándose, mamá varias veces amenazó con abandonarnos. Ahora le comprendo, ella ha pasado por cosas graves en su vida. Es la mujer más fuerte que conozco.
18. una noche cuando tenía nueve años, mi papá llegó ebrio a casa y discutía con mi mamá. Yo salí a defenderle y nos peleamos, me lanzó un zapato que esquive y corrí a esconderme en el baño hasta la madrugada. Al día siguiente me levanté más temprano que todos para ir a la escuela, incluso antes que mi papá, sin que él me lleve como era costumbre y me fui sin avisarle a nadie, no le pedía nada a nadie, ni dinero para la escuela. Así estuve durante más de dos semanas y mi papá lo sintió muy feo por que ni siquiera le dirigía la palabra, no existía para mi. Desde esa noche las cosas cambiaron respecto a mi papá y yo, luego de eso cada que mi papá llegaba borracho a casa yo me quedaba con mamá y ella desde entonces busca mi apoyo. Tuve que buscar ser autoridad en mi casa.
19. cuando yo entre al bachillerato y mi hermana a la licenciatura ella se embarazo a los 17 años. La noche en que me enteré yo estaba en la puerta de un local de videojuegos con unos amigos y vi pasar a mi familia en el auto, mi hermanita grito “¡Edgar!”. Todos tenían las caras largas. Cuando vi sus rostros quietos entendí que las cosas no serian iguales. Al llegar a casa mi mama me dio la noticia, no supe que decir. En el momento en el que mi mamá me dejó sólo le di un puñetazo a la pared, fue tan fuerte que hasta ahora me duele. Ver el rostro sólido de mi papá fue espantoso. No lloré, mi mamá si. Fue triste escuchar gran parte de la noche su sollozo desde mi cuarto. Amo a mis tres sobrinos.
20. he vivido solo en Campeche durante más de cinco años desde que entré a la universidad para estudiar psicología en 2003. No conocía a nadie. Ahora no recuerdo como averigüe como llegar a la universidad o las calles. Durante un año padecí depresión, no me había dado cuenta hasta que dos años más tarde vi las características de un tipo de depresión. Me di percaté que llegué a la ideación suicida. El día que lo comprendí me dije: “nunca más”. Me encanta vivir, con alegrías y tristezas.
21. he conocido el verdadero amor una sola vez y he tenido solamente una novia, eso fue a los 22 años. las dos cosas coincidieron en una sola persona que hasta ahora amo.
22. hace un par de años en una fiesta en casa de mis papás llegó una prima de otro estado. Al verla le di un abrazo y le dije: “oye te veo distinta, tienes algo diferente, te ves muy bien”, y me sonrió sin decir nada. Entonces me le quede viendo al rostro y sin más le dije: “estas embarazada” ella me dijo que si. Lo dijo con tanta naturalidad y alegría que me entusiasmé y le di un abrazo y me lo agradeció, luego platicamos un poco por que nadie el la familia me ve muy seguido. Al estar la familia entera en la mesa platicando yo dije algo como: “vamos a celebrar que ______ está embarazada y que el bebé será un ser hermoso”. Una que otra persona me dijo con seriedad: “si” “aja”. Después de la mesa una tía me jaló del brazo y me dio un pescozón: “cabrón, la acabas de regar, solamente su mamá sabia que estaba embarazada y aún estaban pensando como decírselo a tu abuela, la cagaste”. Yo puse mi cara de apuros y no sabia que decir, di por hecho de que todos ya se habían enterado menos yo y como me lo afirmó con tanta seguridad y naturalidad pues…la regué. Igual que con mi mamá, hasta ahora no se como es que me pude enterar de eso sin que me lo digan. Me ha sucedido en otras ocasiones.
23. me gustaría hacer maestria en Programación Neuro Lingüística. Desgraciadamente es muy costoso.
24. ahora tengo 24 años, no me gusta festejar mi cumpleaños, me incomoda y me entristece. Me gustaría festejar mi vida haciendo más cómoda la de los demás. El único cumpleaños en que me la he pasado feliz fue cuando cumplí los 23.
25. he descubierto que me gusta mucho la literatura. Si se me da el tiempo y la vida estudiaré la licenciatura aunque yo ya esté viejo.
26. no me gusta ir a los tabledance, me siento incomodo y juzgado
27. me interesa aprender la verdadera forma de leer el tarot de Marsella y lograr que forme un ser en mí. Por eso me gustaría conocer a Alejandro Josorowsky.
28. me gustaría tener un cuarto repleto de libros, música, mangas, revistas, películas, cómics, muñecos y juguetes. Voy de a poquitos.
29. quiero llegar a vivir por lo menos 120 años.
30. no le temo a la calvicie.
31. tengo sinusitis por romperme la nariz al jugar basquetbol. Por eso la tengo “aguileña”
32. tengo un defecto visual llamado ambliopía. Veo muy poco con el ojo izquierdo y el derecho para compensarlo tiene una capacidad de 20/20
33. anoche le perdí el temor a la muerte.


***Al tipo de la fotografía, si lo ha visto, denuncielo con las autoridades por favor.